martes, 7 de mayo de 2019

Japanese cheesecake

Japanese cheesecake, también conocido como cotton cheesecake o soufflé japonés. ¿Sabéis qué es?
La tarta de queso japonesa es un pastel ligero y esponjoso como el algodón que nada tiene que ver con el cheesecake tradicional.
No lleva una base de crujiente galleta como el New York cheesecake, las claras de huevo montadas le aportan esponjosidad, lleva menos azúcar y menos queso que la clásica tarta de queso, y al llevar harina se parece más a un bizcocho de queso.
Había visto por internet muchos vídeos de su elaboración, quedando un bizcocho muy esponjoso y tembloroso. Sí, se le conoce también como la tarta de queso que tiembla ya que cuando está caliente tiembla.
Pero he de confesar que a mí no me quedó ni tan alto ni tan tembloroso, pero rico sí que lo estaba, muy rico!
Aunque su elaboración no tiene mucha dificultad hay unos truquillos de especial relevancia:
-es preferible utilizar un molde estanco, es decir, no desmoldable para que no entre agua en él durante el horneado al baño maría. Si finalmente se utiliza uno desmoldable forrarlo bien con papel de aluminio para evitar que penetre el agua.
-una vez horneado, dejar el horno un poco abierto y que la tarta de queso se enfríe totalmente dentro del horno apagado.
INGREDIENTES
-250 gr de queso crema tipo Philadelphia
-100 ml de leche entera
-50 gr de mantequilla
-60 gr de harina normal
-20 gr de Maizena
-6 huevos L
-160 gr de azúcar
-una cucharadita de ralladura de limón
-una cucharada de zumo de limón
-una cucharadita de extracto de vainilla
-una pizca de sal


Para decorar
-azúcar glas
-frutos rojos
ELABORACIÓN
Precalentar el horno a 170º arriba y abajo sin ventilador
Separar las claras de las yemas. En un cazo calentar la leche, con el queso y la mantequilla hasta que se fundan y se mezclen bien.
Montar las claras a punto de nieve con la pizca de sal. Cuando estén casi montadas, añadir  el azúcar en forma de lluvia y acabar de montar. Reservar
En un bol amplio, batir las yemas con el zumo de limón, la ralladura y la vainilla hasta que la mezcla esté un pelín espumosa
Tamizar juntas las harinas y añadirlas a la mezcla de yemas.
Añadir la mezcla de queso y batir con las varillas para que no se formen grumos. Para que quede más fina pasarla por un colador.
Añadir el merengue con cuidado y mezclarlo con  la espátula con movimientos envolventes.
Coger un molde de 20 cm de diámetro, forrar el fondo con papel de hornear y engrasarlo.
Verter la masa en el molde, colocarlo en otra bandeja y hornearlo al baño maría, para ello añadir agua caliente en la bandeja hasta cubrir 1/3 parte del molde con la masa.
Hornear durante una hora, más o menos. Si se tuesta mucho la superficie, taparla con papel de aluminio.
Apagar el horno, abrirlo un poco y dejarlo enfriar dentro (una hora y media aproximadamente)
Desmoldar y guardarlo en la nevera.
Se puede espolvorear solamente azúcar glas o bien añadirle unos frutos rojos para que le den un toque fresco.
Yo la decoré con fresas, frambuesas y arándanos con azúcar glas espolvoreado, quedando una tarta deliciosa. Sólo deciros que no quedaron ni las migas.






martes, 16 de abril de 2019

Carrot cake mona de Pascua

La mona de Pascua de este año es un carrot cake con una decoración súpermona, un montón de huevos de chocolate de diferentes tipos y unas orejas de conejo.
Los años anteriores me había decantado por las tradicionales monas de Pascua, un bizcocho genovés de yema o con ganaché de chocolate, incluso un año preparé un drip cake, pero este año me he decantado por una tarta más moderna y además creo que el carrot cake es una tarta ideal para Pascua, con eso de relacionar el conejo de pascua con la zanahoria.
Pero se tenía que adornar especialmente para Pascua, para ello hice unas orejas de conejo con limpiapipas dorado,  puse tres huevos de diferentes chocolates, un montón de huevitos de varios colores, huevos pecosos de Lacasitos y unas grajeas de chocolates de preciosos colores primaverales, como los lacasitos pero de colores más bonitos.
Y como no, plumas y pollitos, que sino ya no sería una mona.
Os dejo la receta del carrot cake, el bizcocho queda súperesponjoso y si a estas alturas todavía no lo habéis probado y os da reparo el tema de la zanahoria, no os preocupéis, no se nota y le da mucha jugosidad al bizcocho.


INGREDIENTES (con estas cantidades da para hacer una tarta de 18/20 cm de diámetro)
-400gr de zanahorias
-280 gr de harina
-4 huevos L
-200 gr de azúcar moreno
-240 ml de aceite
-100 gr de nueces
-1 cdta de canela
-1/4 cdta de nuez moscada
-1 sobre levadura

Para la crema:
-400 gr queso philadelphia
-100 gr de mantequilla
-250 gr de azúcar glas

ELABORACION
Lavar, pelar y rallar las zanahorias. Como contienen mucha cantidad de agua, apretar la zanahoria rallada con las manos un poco para que suelten agua, tampoco mucho porque sino el bizcocho quedaría seco.
Batir los huevos junto con el azúcar
En un bol aparte, mezclar la harina, sal, canela, levadura y nuez moscada y añadirlo a la mezcla anterior.
Añadir el aceite poco a poco batiendo hasta integrar.
Por último añadir las nueces picadas.
Verter la masa en un molde engrasado y hornear el bizcocho a 180º durante unos 45 minutos o hasta que al pinchar con un palito salga limpio.

Para hacer la crema:
Batir la mantequilla a temperatura ambiente hasta que blanquee, y añadir el azúcar glas tamizado.
Cuando estén integrados, añadir el queso philadelphia y batir .

Poner crema en cada capa del bizcocho y cubrir toda la tarta con una capa fina de crema que hará de tapa migas. Ponerla en la nevera unos 30 minutos para que se enfríe y finalmente poner una capa generosa  de crema, alisándola con una espátula.

Para hacer el topper de las orejas de conejo sólo se necesitan 4 limpiapias dorados y 2 palillos.
Para hacer una oreja, coger dos limpiapipas, juntar las puntas de un extremo y retorcerlas entre ellas. Hacer lo mismo en el otro extremo, dejando libre las puntas del limpiapipas para enroscarlas en el palillo. Para que queden más sujetas podéis poner un poco de silicona o simplemente celo.
Dar forma a la oreja quedando en punta en los extremos y más ancho en el centro.
Repetir el proceso para hacer la otra oreja.
Como yo no las quería tan grandes y con un sólo limpiapipas quedaba una oreja un poco pequeña, corté un trocito de limpiapipas para hacerla a la medida que me interesaba.
La tarta de zanahoria es una de nuestras tartas preferidas, tenéis que probarla porque os va a encantar.
Si queréis más ideas para vuestras monas de pascua, podéis pinchar aquí
¡Feliz Pascua!

martes, 9 de abril de 2019

Hot cross buns

Los hot cross buns o panecillos de Pascua, tradicionales de la cultura anglosajona, son unos bollitos tiernos, dulces y aromáticos, con pasas en su interior, que se caracterizan por una cruz de masa más clara en la parte superior.
Hacía tiempo que quería hacerlos y nos han encantado, ¡qué digo!, nos han rechiflado.
Hace siglos que los hot cross buns acompañan la Pascua británica, y a pesar de lo que nos podríamos imaginar, la cruz no hace referencia a la cruxificción, porque anteriormente, los anglosajones ya comían bollos marcados así en honor a la diosa Eostre, diosa de la primavera, de donde proviene la palabra Easter, Pascua en inglés.
Seguro que cuando los hagáis vais a triunfar, porque su sabor y la cruz tan particular de estos panecillos los convierten en un resultado muy diferente a lo que estamos acostumbrados.
Yo he puesto canela y nuez moscada, pero se pueden añadir más especias, como clavo y cardamomo, dependerá del gusto de cada uno.
Y para los que no les gusten las pasas, se pueden sustituir por chips de chocolate. Como véis, no hay excusa para poder disfrutar de unos ricos hot cross buns.
Quedé impresionada de como desaparece y aparece la cruz al hornearlos, ir mirando el horno y sabréis de lo que hablo, hay un momento que la cruz se funde con el resto del bollo, pero después se doran los laterales y queda la cruz totalmente marcada en blanco. Es muy curioso.

Podéis tomarlos solos o con mantequilla y mermelada, yo los prefiero sin nada para poder degustar mejor todos su sabor.
Son ideales para desayunar, especiados y con una miga esponjosa... ¡Tenéis que probadlos!
Vamos a por la receta
INGREDIENTES
Para la masa:
-300 ml de leche
-50 gr de mantequilla
-500 gr de harina de fuerza
-15 gr de levadura fresca (o 5 gr de levadura de pan seca)
-75 gr de azúcar
-1 huevo L
-70 gr de pasas sultanas
-ralladura de 1 naranja
-1 cdta de canela
-1 cdta de nuez moscada
-5 gr de sal
Para la cruz:
-100 gr de harina
-100 gr de leche
Para pincelar:
-1 huevo M
-2 cdas de mermelada de albaricoque

ELABORACION
Poner todos los ingredientes excepto la mantequilla y las pasas en el bol de la amasadora y amasar un par de minutos.
Agregar la mantequilla ablandada en dos tandas y seguir amasando en intervalos de 1-2 minutos con reposos intermedios de 10 minutos hasta que la masa esté muy fina y elástica.
Finalmente agregar las pasas y mezclar.
Poner la masa en un bol engrasado, cubrirlo y dejar doblar su volumen a temperatura ambiente sin corrientes, lo podéis poner dentro del horno apagado.
En este punto, para que el levado no sea tan largo y acortar tiempos, lo pongo en la nevera toda la noche, tapado con papel film, y al día siguiente continúo.
Si se ha fermentado en la nevera, sacarlo una hora antes para formar los bollos.
Dividir la masa en porciones de unos 65 gr., salen 16 bollos, y ponerlas en una bandeja forrada con papel sulfurizado. Si queréis que sólo os salgan 12 bollos, que es lo que os cabrá en una bandeja grande horno, hacer los bollos más grandes, pero teniendo en cuenta que se juntarán bastante en el horneado.
Cubrir con papel film y dejar que doble su volumen.
Mientras, preparar la masa para hacer la cruz mezclando la harina con la leche (o agua si queréis) sin que quede ningún grumo y ponerla en una manga pastelera con una boquilla pequeña, si no tenéis boquilla cortar la punta de la manga.
Pintar con huevo batido el bollo y hacer la cruz con la masa que tendremos en la manga pastelera.
Hornearlo a 180ºC durante unos 15-20 minutos hasta que estén doraditos.
Mezclar 2 cucharadas de mermelada de albaricoque con agua y ponerlo en el microondas para que se caliente, mezclarlo bien y pasarlo por un colador
Una vez fríos, pintarlos con la mezcla de mermelada.
Aguantan unos 3 días perfectamente tiernos, incluso se pueden congelar (yo quería hacerlo, pero al final no pude porque literalmente volaron).
Si queréis descubrir cosas nuevas, probad los hot cross buns esta Pascua, os van encantar.
Ah! Y seguro que no podréis comer sólo uno.

jueves, 28 de marzo de 2019

Fiesta italiana

Ciao!
Benvenuti all' Italia!

Después de haber viajado a MéxicoJapónUSA y Francia en los cumpleaños anteriores, este año aterrizamos en Italia, el país de la pizza y la pasta.

En concreto, en la Trattoria da Paolo, o sea, en la trattoria del cumpleañero, para disfrutar de toda la rica gastronomia italiana.

La mesa la decoré con un mantel a cuadros rojos y blancos, como en los clásicos restaurantes italianos, con un toque rústico y tradicional.
Junto con los cuadros vichy, los colores que predominaban eran el verde, blanco y rojo, los colores de la bandera italiana, incluso puse en una copa gominolas con esta combinación simulando la bandera de Italia.

Decoré la mesa con muchos tipos y colores de pasta,  y también con productos típicos de la comida italiana: uvas, pomodoro (tomate) y albahaca. Incluso incorporé  en la decoración botes de salsa de pomodoro genuinamente italiana.

A primera vista, parece una temática muy fácil, sobretodo a cuanto a comida se refiere, ¡qué gran variedad de pastas y pizzas tenemos en los súpermercados y qué cantidad de pizzerías hay!, pero quería ir un poco más allá y descubrir nuevos productos de la gastronomía italiana, lo que nos ha llevado a visitar muchas tiendas de productos italianos que hay en Barcelona y conocer un poco más este fantástico país.

En Italia hay una gran variedad de dulces, además del archiconocido gelatto italiano, y fue difícil escoger cuales iban a estar presentes en la fiesta porque todos están riquísimos.
Vamos a ver por cuales me decanté.

Me encanta el panettone, y no me importa que no sea Navidad para disfrutarlo, de hecho yo no lo asocio a esta festividad auqne sea típico de estas fiestas, ¡lo comería todo el año!, aunque mi hijo prefiere  más la panacota

Pero quizás el postre más conocido es el tiramisú, la combinación del mascarpone, el café y el chocolate lo convierten en un postre delicioso. No dejéis de hacer la receta, la tenéis aquí.
Para decorar algunos dulces hice unos topper con palabras italianas, Ciao, Mamma mia!, Dolce vita. Si queréis saber como los hice, podéis pinchar aquí

Los cannoli, típicos de Sicilia, son una masa enrollada con crema de queso ricota, y la naranja le da un sabor riquísimo.

Los baci di dama, los besos de dama, son unas galletitas de avellana y chocolate deliciosas.
Reciben este nombre porque su forma nos evoca los labios de una mujer en el momento de besar, sellados por un fina crema de chocolate. Son puro vicio, tenéis la receta pinchado en este enlace, probadlas.

Como de besos va la cosa, no podían faltar en una fiesta italiana los famosos bombones baci, riquísimos con sus trocitos de avellana, ni tampoco los cantuccini, que son como nuestros carquiñolis

Tampoco podían faltar galletas decoradas con la temática de la fiesta, un trampantojo de pizza y también pasta (raviolis y lacitos), vespas y banderas italianas.
Y de gominolas, unas en forma de pizza, ¿de qué si no?

Hemos empezado por los dulces, pero primero tocaba degustar los anipasti.
Tenía muchas ganas de preparar una bandeja de embutidos de manera bonita, como los que se ven en pinterest, y de esta forma presenté los anipasti. Embutidos italianos de toda clase, mortadela de Bologna, salami, prosciutto di parma.. con una variedad de crackers de pomodoro, aceitunas negras, ajo ..., también aceitunas gigantes italianas y pimientos rellenos de queso de cabra, acompañado de nueces y uvas. 
Todo genuinamente italiano.

Y regado con vino chianti, uno de los más populares, producidos en la Toscana, cuya forma nos transporta directamente a la clásica Italia.
La canasta que cubre la botella originariamente era proteger el cristal en los transportes para que no se rompiera, convirtiéndose en la característica de estos vinos.

No podía faltar el agua italiana más conocida, Pellegrino.

Y para los más cerveceros, unas cervezas italianas que son suavecitas

Foccacia casera, pasta fresca de diferentes tipos, provolone y pizza al taglio.
Pizza con masa casera XXL, una con champiñones, prosciutto y mozzarella, otra de atún y cebolla, y otra de prosciutto di parma.
Estas pizzas las hemos bautizado como las pizzas di il padrino! porque son una especialidad del padrino del cumpleañero y están... para comer varios trozos.
Y para situarnos más en Italia, la música es muy importante, así que música italiana que tanto conocemos para ponernos en situación.

Mamma mia! qué rico y bueno estaba todo, y qué buen rato pasamos!
Un año más disfrutando de rica gastronomía. A ver donde viajamos en el próximo cumpleaños
Un beso.





lunes, 25 de marzo de 2019

Galletas pizza

¿Gustáis un trocito de pizza? ¿Una pizza muy dulce?
Quedaron tan realistas estas galletas en forma de pizza que parece un trampantojo
Estas galletas las hice para nuestra última fiesta ¿adivináis la temática?
Os doy más pistas, decoré también otras galletas, como unas en forma de pasta, en concreto lacitos y raviolis
¿Habéis adivinado ya la temática?
Pasta, pizza... comida italiana! Mamma mia!!!
Pero en Italia, además de una fantástica gastronomía conocida en el mundo entero, hay otro icono muy característico, la vespa.
Representa el Made in Italy y me transporta a todas las películas italianas de hace más de medio siglo, ¿os acordáis de Vacaciones en Roma donde una jovencísima Audrey Hepburn junto a Gregory Peck se paseaban por la capital en una inolvidable vespa blanca?
Yo ya estoy como si estuviera en Roma, llena de italianos y viajando en vespa, porque, como ha quedado ya claro, la temática de la fiesta era Italia.
Pero en este conocidísimo país no hay sólo pasta y pizza, hay una gastronomía tan amplia que fue un placer descubrir mucho más.
Os espero el jueves con todo lo que dió de sí la fiesta italiana.
Arrivederci!



jueves, 14 de marzo de 2019

Tiramisú

El tiramisú es uno de los grandes postres que nos regala la gastronomía italiana, un delicioso postre a base de café, queso mascarpone y bizcocho savoiarde.
Os traigo la receta del mejor y auténtico tiramisú, y lo mejor de todo es que ¡se hace el día anterior!, así coge consistencia y no se desmorona.

Es fácil de hacer, no requiere horno y está de rechupete.
La combinación del chocolate y el café es sublime, pero si no os gusta mucho el café, sólo hace falta adaptar la receta a vuestro gusto y empaparlo menos en café.

Vamos con la receta del auténtico tiramisú.
INGREDIENTES
-500 gr de queso mascarpone
-6 huevos M
-120 gr de azúcar + 2 cucharadas de azúcar
-400 gr de bizcochos savoiardi
-2 vasos de café expresso
-cacao en polvo


ELBORACIÓN
Preparar el café expreso, añadir unas 2 cucharadas de azúcar y dejarlo enfriar.

Separar las claras de las yemas de los huevos.
Batir las yemas con 60 gr de azúcar hasta que esté integrado y cremoso. Añadir el queso mascarpone y mezclarlo todo bien.
Montar las claras a punto de nieve e ir añadiendo los otros 60 gr de azúcar despacito mientras seguimos batiendo.
Cuando estén montadas, incorporar las claras poco a poco a la mezcla de las yemas y mezclarlo todo con movimientos envolventes.

Para hacer el tiramisú se utilizan los bizcochos savoiardi que son unos bizcochitos pequeños, finos y secos con una costra de azúcar por encima. Yo utilicé unos italianos (para hacerlo 100% auténtico italiano) pero en los supermercados los encontraréis de marcas españolas.

En un molde rectangular grande poner una capa de bizcochos savoiardi empapados en el café (ponerlos uno al lado del otro en el mismo sentido y si quedan huecos poner trozos más pequeños de bizcochito hasta cubrir todo el molde), encima poner una capa generosa de crema mascarpone, encima otra capa de bizcochos empapados en café, otra capa de crema mascarpone, otra de bizcochos y para acabar otra buena capa de crema mascarpone.
Envolverlo con papel film y guardarlo en la nevera como mínimo unas 3 horas, mucho mejor si está de un día para otro, para que la mezcla repose y coja consistencia.
Cuando lo vayamos a servir, espolvorear con cacao en polvo con la ayuda de un colador.

En la crema mascarpone se puede añadir algún licor como el amaretto, todo dependerá de los gustos de cada uno. Si os gusta el licor lo incorporáis.
Se puede servir en una fuente rectangular grande o prepararlo en vasos indiviuales, sea cual sea la presentación seguro que triunfa. 
Y si no la habéis hecho nunca, probadlo, seguro que repetiréis, os lo digo por experiencia porque todos me preguntan cuando voy a volver a hacer tiramisú.
Un beso
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