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viernes, 25 de marzo de 2022

New York. Harlem

Sabía que cuando fuera a Nueva York tenía que ir a una misa gospel, me encanta el gospel y quería vivir en primera persona qué se sentía asistiendo a una de estas misas, oir sus cantos y sus plegarias.
Así que reservamos el domingo para visitar la zona de Harlem.
Escogimos Bethel Assembly, porque según todas las webs que consulté era la menos turística. 
Pero no, en pleno mes de agosto era una turistada total, bueno, esta iglesia y todas. Había más turistas que personas de color asistiendo a la misa, está claro que está muy enfocado al turista.
A pesar de que no es un experiencia 100% "auténtica", está bien oir sus cantos, el sermón, como se mueven... sin tener que pagar ninguna entrada, sólo la voluntad.
Un consejo, id con mucha antelación porque se llena enseguida y hay unas colas larguísimas.
Este barrio del norte de Manhattan hace años era conflictivo pero en la actualidad es seguro pasear por los lugares más importantes de Harlem.
Está lleno de edificios muy bonitos, especialmente en los alrededores del Marcus Garvey Park. 
Las casas tienen un tono marrón y una bonita escalera de entrada.
Había leído dos sitios que estaban muy bien para comer en Harlem, Sylvia's y Roasted,
Nosotros fuimos a Sylvia's que es toda una institución en Harlem
Sus platos más famosos son el pollo frito y las ribs, pedimos las dos cosas y así lo probamos todo.
El pollo frito lo acompañamos con macarrones con queso (muy americano) y puré de patatas
 Y las ribs, con la salsa especial, con judías y arroz (podías pedir el acompañamiento que quisieras)
Para el brunch, uno de los platos típicos de Sylvia's es el pollo con gofre, y nosotros no podíamos irnos sin probarlo.
Personalmente esta combinación me cuesta más, así que los gofres fueron como el postre.
Hubo música en directo, un comida muy ambientada.
El problema de comer en restaurantes bien valorados y que salen en todas las guías es que hay mucha cola, ¡una hora de reloj!, así que si no hay prisa es una muy buena opción.

El otro restaurante famoso, también con mucha cola para comer, el Roasted es más moderno y también cantan jazz.
Continuamos el recorrido por Harlem, pasando por el famoso teatro Apollo, cuna de la música negra
donde se puede ver el paseo de la fama, con placas de los personajes más representativos de la música afroamericana
Llegamos hasta el Cotton club, un famoso club nocturno que se mantuvo abierto durante la ley seca de los años 20.
Continuando la ruta, pasamos por la catedral S. Juan el Divino, la catedral anglicana más grande del mundo, la tumba del general Grant y entramos en la Universidad de Columbia para ver el ambientazo de la inauguración del curso académico.
Y al final de la ruta a pie, un premio, ¡la mejores cookies del mundo!, las de Levain Bakery, blanditas por dentro con chips de chocolate y nueces.
Puro placer.
¡Parada obligatoria!

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